Cuando decides cambiar tu vieja bañera por una ducha puede ser por varios motivos:
- Ya no usas la bañera
- La bañera está vieja
- Prefieres ducharte a bañarte
- Quieres renovar tu baño
- Necesitas una zona de ducha más accesible para ti u otros
- Quieres aprovechar mejor el baño
Aquí te dejamos algunos ejemplos de lo esencial al cambiar bañera por ducha para que veas el resultado y cómo de positivo ha sido el cambio para nuestros clientes.
Una vez decidido el cambio, comienza la búsqueda de empresas que se dedican a ello. Al elegir será importante reflexionar sobre los siguientes aspectos:
- Deberá ser una empresa que conteste de forma profesional
- Ágiles con el cambio y resolutivos
- Que escuchen y atiendan nuestras necesidades y que a la vez nos den alternativas o ideas que quizás no contemplamos en principio pero que pueden ser factibles
- Con varios años de experiencia en el sector
- Con marcas reconocidas y posibilidad de tener marca propia
- Cuyos productos estén homologados y cumplan con los estándares mínimos de calidad
- Que su personal aporte soluciones ante los retos del cliente
- Que ofrezcan garantía de al menos dos años en el trabajo realizado
- Con respuesta ante posibles incidencias
- Que puedan ofrecernos el servicio en un corto espacio de tiempo
- Cuidadosos y profesionales cuando y donde trabajen
- Una empresa con personal propio (no subcontratado)
Una vez seleccionada la empresa a lo esencial al cambiar bañera por ducha serán también los materiales que necesitaremos:
- Plato de ducha: los que mejor resultado dan son los de resina y carga mineral, extraplanos, favoreciendo la accesibilidad a la zona de ducha.
- Mampara: siempre de cristal templado, que es un vidrio de seguridad. Definiremos cuántas hojas necesitaremos para nuestra mampara, el modo de apertura, así como si la queremos transparente (amplitud) o serigrafiada (intimidad).
- Revestimientos o azulejos para la pared
- Columna de ducha con viarias posibilidades entre las que elegir
- Accesorios como cestas de ducha, radiadores, toalleros o asideras, estas últimas para facilitar la accesibilidad a la ducha.
Por último, es conveniente preguntar por modelos de financiación ya que, aunque siempre se puede pagar al contado, puede haber opciones de pago más cómodas.








